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viernes, 13 de marzo de 2015

IV ULTRA TRAIL SIERRAS DEL BANDOLERO 2015 150KM

Mi I Ultra Trail Sierras del Bandolero.


150 km que se llaman para mí 35:01:28. Esta locura vino promovida bien por la envida o masoquismo mío de las vivencias que tuvieron, Juanma y Pakoki en la edición anterior UTSB 2014. Me dije: «Este debe ser un buen sitio para medirse y sufrir». Así ha sido. He sufrido... Yo, me lo he buscado.






Como todos sabéis mis entrenamientos son escasitos; además, que en esta época tengo más trabajo y por lo tanto menos tiempo. Se han reducido a un poco de spinning, algunas salidas los martes con Pedro Merinas y los domingos, algo de campo. Mi bici de MTB está "muerta de risa" dese hace meses tan solo la semana previa a Bandoleros monte la flaca para hacer 90 km de carretera.






Dicho lo anterior mis condiciones físicas para afrontar el reto "mejor las dejamos"... Cada viernes previo a la carrera me decía si fuese hoy el día no tendría fuerzas para hacer ni 10 km... «¿Cómo voy a hacer los 150?». Madre mía... Me canso nada más que de pensarlo. Hasta que me dije: «¡¡¡Basta!!!»... Yo me he apuntado a esto voluntariamente. «Haz lo que puedas y como quieras, pero tienes que acabar; si no corres anda, anda y anda, y si no, arrástrate hasta que te echen.»




Una vez superado el miedo, todo ha sido mucho fácil, no había nada en mi cabeza distinto que no fuese terminar fuese como fuese y en las condiciones que fuesen. Mi idea de siempre era afrontar este reto solo. Hoy estoy más convencido que solo hubiese sufrido menos, o quizás no la hubiese terminado por la asfixia de exigirme un ritmo más rápido y con menos paradas en avituallamientos.






Con esta vivencia ya sé que un ultra de estas características es para hacerla solo... Está bien la compañía, pero «o limitas o te limitan». Lo mejor es que la propia carrera te ponga compañeros de camino del mismo ritmo por momentos. Sé que el compañerismo es bonito, pero ¿a qué vamos a un ultra? Otra cosa bien distinta es que desde meses atrás tu idea sea hacer un equipo. Entonces todas las prioridades deben de cambiar y luchar por la integridad del mismo equipo finisher.

Resumiendo, la carrera.

El día 6, como un día normal me levanto a las 4:52 para ir a trabajar, me visto y a eso que me dice Ana: «Javier, ¿no estas nervioso?», Le sonrió y le digo que: «"No. Si me tienen que pegar un tiro que mejor me lo den con una sonrisa». Creo que es la primera vez que he ido a una carrera sin miedo y tan alegre, sin decirme en el transcurso de ella: «¿Qué hago aquí?», ni las tonterías normales que te pueden pasar por la cabeza en una popular de 5 km. Llego a La Carlota; estoy trabajado hasta las 12; me despido de mi hermano y de mis padres; cojo el coche dirección a Prado del Rey, donde en el trayecto, coincido con más Kabras y Cordubas...


Llegamos allí; aparcamos; cogemos suelo duro; y directo a coger el dorsal. Recogiendo el dorsal, Alfredo me pregunta: «¿Cuál era mi idea de tiempo?», y le dije que: «No tenía tiempo marcado; sólo, terminarla». Él me propone 30 horas... Me pareció razonable, si yo me viese bien en la carrera. Le digo que es posible. A eso, que Dani llega y nos dice que faltan Juanma y Paqui. ¿Si podemos formar equipo de 4? Nos miramos Alfredo y yo. No fuimos capaces de negarnos, aunque nuestra idea inicial fuese ir de independientes y cada uno a su aire en carrera.





Una vez formado el equipo con Rafael PriegoDaniel Santiago, Alfredo Laguna y yo, nos vamos a comer los macarrones hechos por el padre de Alberto: "ricos-ricos", y nos preparamos hasta la hora de salida, donde nos hacemos las respectivas fotos, saludamos y vemos a más amigos.

Listo. Es la hora¡¡

A las 18:10 suena el trabuco. Empezamos a correr por el pueblo. Parece que voy algo rápido con Alfredo. Nos reagrupamos con Rafa y Dani. Vamos a un ritmo tranquilo. Le digo a Luis Aitara que tire lo que pueda con Alberto y Rubén, que ya nos encontraremos por el camino.





Conforme pasa el tiempo nos van adelantando corredores, y nos hacemos más lentos. Pasamos varios avituallamientos. Se hace de noche. Estamos muy pegados para no intentar bajar mucho el ritmo. En ese momento nos ponemos el nombre de equipo: «POLLITOS», para preguntarnos cuándo nos distanciábamos demasiado. 

En el puerto del Boyar ya estaba claro que a Rafalín le pasaba algo. Le di una barrita de asimilación rápida que te pega un chute de 15 minutos eufórico y como si nada. Estaba como mareado, sin fuerzas se me iba para los lados. Llegó un momento que nos pasó Paecito y por un instante mi moral se vino abajo. Llegamos como pudimos hasta Villaluenga del Rosario, donde Rafalín decidió abandonar. Una pena, pero muy acertado porque se podría haber hecho daño en cualquier caída. 

Una vez en la marcha salimos Dani, Paecito, Alfredo y yo, y esta vez se quedaba atrás Dani, esperando a Israel. Dani nos dijo en ocasiones que tirásemos para adelante, que nos veía algo más fuertes. Así que me entró el miedo de que nos echaran por no pasar el corte de Ronda. Sin decir nada, en una tirada de Alfredo dejamos atrás a Dani. Me supo cómo si lo fuésemos abandonado...

Pero mi objetivo era terminar como sea esta prueba. Cuando asimilé que ya no íbamos en equipo, sino por libre, le dije a Alfredo que ya teníamos que hacer lo que estuviera en nuestras manos para recuperar tiempo, que mientras no me petaran las pulsaciones que conmigo tenia para rato. No lo conocía, nunca habíamos corrido juntos. No sabía cuáles eran mis limitaciones ni las suyas. 




Vamos trotando cada vez más y cada vez más, y el tío no se queja, con lo que llegamos al punto de correr y correr y trotar y andar rápido para arriba, con un frío por el refugio de los Llanos de Líbar,  de cine. Eso sí, la noche, con luna llena despejada. Conforme pasaban los Km, adelantábamos a corredores, pero a un ritmo que parecíamos una apisonadora. Parecía que estábamos desfogando toda la velocidad y toda la rabia que no gastamos en los primeros 30 Km. 




Creo que en todo el tramo de carrera desde Villaluenga hasta Grazalema fuimos recortando puestos. No nos adelantaba nadie. Sólo pasar y pasar a corredores a un ritmo aplastante que desmoralizaría a cualquiera. Cada vez que presentía el eco entre las montañas gritaba fuerte «¡¡¡Polliitooooo!!!», por si lo escuchaba Dani, y así supiese que no estábamos lejos.






Llegamos a Ronda, supongo que bien, yo, por lo menos, eufórico. No me sentía para nada cansado y por mí, picaba el pasaporte y me iba. Alfredo decidió ducharse. Allí nos encontramos a Rubén, a Alberto y a Luis. Estaban a punto de salir. Salieron Rubén y Alberto. Llego Fátima y Betsy que nos dieron de todo lo que necesitábamos, hasta "oxígeno puro" 





A los 30 minutos, Luis, Alfredo y yo, salimos de Ronda. Le explicamos a Luis, nuestra técnica de carrera, que: «Nosotros, corremos para abajo, trotamos en llano y subimos andando rápido». No es lo mismo sincronizar a dos que a tres personas, pero vamos "tirando"... A pocos Km, Luis empieza con molestias y dolores fuertes. No se queja, pero se le ve en la cara y en el andar. Le doy una pastilla de Voltarén, y a los 10 min vuelve a funcionar como si nada.





Empezamos a coger el ritmo de la noche; de correr y correr. Llegamos a Benaoján. Allí esta Betsy y Fátima. Nos dicen que estamos cerca de Alberto y de Rubén, así que: avituallamiento "cortito" y seguimos la marcha por este tramo. No sé cómo, pero le dio una pequeña pájara a Alfredo, de la cuál se recuperó rápido. En Jimera de Líbar, le consigo una cerveza gracias a una voluntaria simpática y Alfredo, "vuelve a sonreir". Luis está con sus molestias, con sus sales de magnesio y yo, "esperando" para reanudar. 


Salimos con Luis con sus molestias. Es uno de los tramos más bonitos, que trascurre cerca de un río con pozas. Vamos Alfredo y yo disfrutando del paisaje, y Luis se iba reponiendo. Cada vez, empezamos a trotar más y mejor, hasta el punto de que disfrutaba corriendo, todo en silencio y sólo se escuchaba a la misma vez el trote de los tres... ¡Un gustazo... un reloj suizo!... ¡Ni el mejor escuadrón estaba tan sincronizado! ¡Un buen recuerdo!...





Apretamos hasta llegar a un mini-avituallamiento de agua antes de Cortes de la Frontera, dónde, en esa subidaka, me llegó a mí el turno. Me dio una pájara, creo que por la calor y el sol... Me costó subir, y me quedé atrás por primera vez. Alfredo se entretenía de charla con un portugués que aparecía como retirado. Una vez en el pueblo, cerveza para Alfredo y un Monster para Luis. 


Llegamos al avituallamiento y no pude comer nada. Sólo Coca-Cola. Todo me daba arcadas. Menos mal, que estábamos a la sombra. Salimos de allí y ya me incorporé, como si nada... Me vine otra vez arriba, de energía y de fuerzas, y Luis seguía resintiéndose de sus dolores... Así que, otro Voltarén que le facilité. 


Todo este camino era de piedras y piedras, tanto la subida como las bajadas, donde Alfredo disfrutaba como un enano y yo grabando. Y yo intentaba seguirle. Hicimos bajadas guapas, guapas, y a ritmito. Después esperábamos a Luis que se reenganchara en un tramo de llanura y trotábamos.


Alcanzamos a Rubén y Alberto. Se presagiaba lo peor para ellos. Una pena para dos que son Grandes personas y forman un Gran Equipo. Otra vez espero que tengan mejor suerte. Pero, para mí, fueron igual de finisher que todos los demás; fueron unos sufridores. 


Seguimos con nuestro trote que cada vez iba a más. Charlamos un rato con una chica de Ceuta, que no vean que fuerza tenía; y estamos de subidón... Nos faltan menos de 40 Km. Cada vez que hay bajada, Luis, se nos queda un "pelín" atrás; hasta que llegamos -por fin- a Villaluenga, y tenemos un magnifico recibimiento de Rafa, Esther y de nuestras incondicionales seguidoras: Betsy y Fátima.




Luis les va pidiendo lo que necesitaba para que nos lo llevasen al avituallamiento.  Yo, estaba súper-bien, súper-feliz, hablando por el móvil con Ana, enviando fotos a los grupos... Vamos,  como si no llevase 111 km encima... Cojo mi bolsa, repongo mis isotónicos y se la entrego a las chicas para no tener que cogerla en meta. Espero tomando Coca-cola a que estén listos Luis y Afredo, y salimos...


Esto está terminado... pienso yo… Salimos del pueblo y a subir... Y venga a aparecer piedras por el camino... Cuando estamos en la cima, mi móvil sonando. Es mi Madre; le cuento si no sabe que estoy corriendo esta carrera tan larga, y le digo: «Me pillas corriendo. En dos horas termino y me acuesto». Cuelgo, y empezamos a bajar... Y en cada bajada ups, ups, ups... 


No sé qué me pasa; me pinchan los talones... Vienen corredores de la corta y les vamos dejando pasar... Y más bajada... y más piedras, y más ups ups, ups...  ¿Qué serán estos pinchazos en los talones? Estábamos retrasando a Alfredo, tanto yo como Luis por igual. Luis se sentía más dolorido y solo me quedaba un Voltarén, el cuál le di.




Seguimos a ritmo no tan ligero intentando trotar de puntillas hasta Grazalema. Allí Luis dijo que ya le hacía efecto el fármaco. Reanudamos la marcha, pero ya no teníamos la misma fortaleza que Alfredo. Vamos a la retranca: bien, en subida, y mal, en la bajada, con las dichosas piedras. 


Cuando se acercaban corredores les preguntábamos: «Larga o corta?…», para hacerles un poco de dificultad o tener un poco de charla hasta que nos pasaran, hasta que, por suerte, aparecieron Kanijo y José Antonio Escribano... ¡¡Qué gran alegría!! Fue la excusa idónea para que Alfredo se marchara con ellos... De lo cuál me alegro porque ya, éramos un lastre y estábamos retrasándolo mucho.


Con nuestras quejas y un ritmo más cómodo corriendo de puntillas y cargando más mi tobillo, llegamos a Benamahoma... ¡¡¡Qué lejos estaba el avituallamiento!!! Me propuse quitarme las zapatilla para ver que eran esos pinchazos y me digo: «Me las cambiaré por unas de suela más dura. Sólo quedan 26 Km. No sé si fue el pueblo o qué, pero empecé a coger frío en el cuerpo.




Cuando llegué al avituallamiento tenia mala cara. Le pedí a Betsy y a Fátima mi bolsa, para coger las zapatillas. Me tumbé en suelo pero no podía ya ni moverme. Así que, con la ayuda de ambas, me quite las zapatillas y los calcetines… «¡¡¡Hostias…!!! ¡¿Qué hay ahí?!... Dos bolas blancas en los talones y en la planta del pie… Eran ampollas, nunca las había tenido, ni las había visto tan grandes.


Fátima me echa agua, me ayuda a ponerme los calcetines y a calzarme las zapatillas. Me pongo de pie….. ¡¡uy, uy!! Me pongo de pie y... ¿dónde está el baño? Voy para el baño, entro, y cabezazo de mareo contra la pared del lavabo... ¡¡uy, uy!!, que me caigo, arcadas de vomito con tos... Empiezo a soltar algo gris amarillo verdoso, y no soy capaz de levantar la cabeza... Me digo: «¡Ay qué malo estoy!» Me voy en busca de los demás y pido un medico. No me encuentro nada nada bien. 




A los pocos segundos, digo que ya no quiero que me vea el médico; que ya estoy bien... No era verdad. Sé que estoy muy mal y como me vea el médico me puede decir que no estoy para continuar. No puedo asumir ese riesgo, pero es que no me mantengo en pie... La cabeza me da vueltas... Me mareo... Así que no me queda otra que usar mis bastones para mantenerme de pie. 


Me puse doble camiseta, cortavientos y chubasquero además del buff. Yo no soy nada friolero pero ahí me caló el frío en el cuerpo de malo que estaba. Perdía mucha calor, me enfrié tanto que los músculos se quedaron rígidos y ya era un pato andando como si tuviera agujetas, mi mayor miedo era el ¿qué me habría pasado en la cabeza?, porque esos mareos , esos desmayos... 


Bueno, «Llego como sea», me digo, «Me quedan 10 horas para que me echen y 26 km se tienen que hacer de alguna manera». Luis me está esperando. Tengo muy claro, que esta situación de malestar, no era pasajera. Incluso, le pido a Betsy si me pueden buscar un hotel donde dormir. Le digo a Luis que tire para adelante, que voy a ir muy lento... Pero se queda conmigo, a mi ritmo, observando cómo uso los bastones, bajando escaleras, cruzando los puentes y ríos...


Hacemos 7 km hasta El Bosque en casi 2 horas... Los pies, no es que no los sintiera, es que los tenía como si me los hubieran cortado y corriera con muñones con unos dolores infernales. Yo, ya sin diclofenaco, lentos-lentos, pero lo peor estaba al caer. No paramos ni un minuto en el avituallamiento de El Bosque. Desde la puerta picamos... 


Nos faltaban 11-12 Km... ¡¡¡Qué largos que se hicieron!!!  3 horas, por un camino cercano a un río, con frío...  Me iba para los lados, según Luis. Decía que me dormía, pero la verdad es que estaba mareado... Por el camino, le agradezco el que estuviera conmigo, porque le estaba retrasando bastantes horas. 





Pasados unos km, ya en un llano donde pretendía intentar hacer algo de trote, le digo que me tengo que parar; que tengo unos chinitos en la zapatilla y me producen molestias... Haciendo maravillas me quito la zapatilla y veo que tengo dos puñeteras "pastillas" en la planta del pie... 
Así de dolorido iba, que ni sentía las pastillas dentro del zapato... 


Reanudamos la marcha... cada vez más lentos, y cada vez nos pasan más corredores... Escucho a lo lejos a las gritonas de Clemen y Mónica, y digo en voz muy apagada «Clemen»... Me dicen: «¿¿¿ Javi ???»... Yo creo que ni me reconocían del mal cuerpo y la presencia que llevaba. Siguen su camino... y nosotros, el nuestro... 




Una hora más tarde conseguimos llegar al pueblo, vienen en nuestra busca Fátima y Betsy, nuestros grandes soportes logísticos en carrera. Se nos hace más ameno el km que falta hasta meta pero yo no soy capaz de subir el ritmo ni pude trotar entrando en la alfombra de meta. Ahí se quedaban las 35 horas.





Recojo mi diploma, mi chaqueta y mi medalla y digo de que me vea un médico que me encuentro mal de cabeza pies y tobillo, tocamos la puerta de la ambulancia y estaría dormido el ATS, nos abre con mala cara y nos dice que no tiene nada que se le ha acabado la caja de paracetamol? 





A regañadientes, me ve el tobillo hinchado y después de insistirle, me lo venda... Un servicio penoso por parte de este ATS. Me voy a recoger mis cosas al polideportivo... Prefiero dormir en mi coche con la calefacción, Me duermo del tirón y a eso de las 9:30 recibo la llamada de Paecito preguntándome que: «¿Dónde está el pueblo?; que está en una cancela y que no ve señales para seguir la carrera»... Le indico más o menos con el dolor de cabeza que tenía y me voy preparando para ir al cierre de carrera que es a las 10:00. 







Me voy acercando a meta, y veo a lo lejos a Dani... ¡¡Me siento emocionado y rabioso por no verlo junto a mí, finisher!!; porque sufrió como el que más, pero, como él dice, a veces toca perder... Veo cómo entran en grupo los 4 Pretorianos en el último minuto... ¡¡Eso es compañerismo!! Me siento impotente al pensar que podría haber hecho algo que estuviera en mi mano para vernos todos los que salimos juntos finisher de la prueba.

Mis felicitaciones a todas aquellas Kabras, que de buen corazón han mirado por el bienestar de todos, y nos han asistido, aunque fuese con una sonrisa, a los corredores. 






Mi más sincero agradecimiento a Fátima Luque y Betsy Espinosa que nos han permitido hacer una carrera mucho más cómoda.



De Alfredo Laguna sólo puedo decir que es un tipo duro. Difícil sacarle alguna queja... Sabe apretar los dientes y tirar hacia adelante sin rechistar,...






De Luis Aitara, que es un máquina que no sé cómo no le reventó el estómago con tanto fármaco. Y que no me permitió que pasase mi agonía solo... Gracias.


Agradezco a todos los amigos y compañeros de Atletismo Santa RosaPeña KurtubaTeamC.D. Kabras Lokas Trail Kórdoba que, bien por privado, o en grupos, o en persona, me apoyaron y estuvieron corriendo conmigo.



Agradecer a Ana Belén Muñoz el apoyarme y aguantarme estos fines de semana que he estado algo ausente y pensando en hacer algún deporte.






Y a mis sobrinos, que en la distancia me seguían on-line. Últimos mensajes de whatsapp: 00:30 : «No te queda nada!!! Venga, vamos tito!!!» 00:59 : «Buenas noches y ya sabes, a terminar bien y a descansar y a asimilar lo que has hecho hoy desde el viernes hasta el domingo»... Los pobres no sabían que estaba pasando las de Caín enlos últimos km

JAVIER URBANO.

5 KABRAS SAKAN BRILLO A LAS KALLES DE PEDRO ABAD


5 KABRAS SAKAN BRILLO A LAS KALLES DE PEDRO ABAD (13-3-2015)
Estaba entrenando con la Esthercilla en el Tablero cuando me cuenta que van a correr el zoco y que el domingo le gustaría correr en Pedro Abad, pero que no tiene coche... Mii mente, que no para... piensa...«¿y por qué no me apunto y voy?»... El caso es que me tocaba hacer 20 Km... Son sólo 10..., pero suena divertido... Pues a buscar la página web y a apuntarnos... Eran las 22 y pico... y se cerraban a las 0:00. Ya està...



No teníamos esta karrera muy markada en el kalendario, y menos kuando ya teníamos el 28 de febrero petado de karreras por todos los sitios. Pero mira por dónde, la hicimos de Kabras. Y Pedro Abad, que es un tío "mu apañao", enkantado con las Kabras...


El sábado, corren su carrerita del Zoco... Y yo, de fotógrafa... Y el domingo, tempranito, carretera... Allí nos presentamos Pablin, Manolo, Mari Carmen, Esther y yo. 
Es lo mejor ke tiene el "volunto" humano. El hecho de pensar una cosa, y al instante, konvertirla en necesidad psikológika y ponerse a hacerla.  Así se hacen la mejores kosas de la vida. Sin planearlas demasiado... y viviéndolas intensamente.



Pablín, y Mari Carmen Llano. Una kabrilla y una kabra de retaguardia, que ya tiene una karrera de la mujer y una Barefoot, y seguro ke ya mismo más...



Y nos encontramos con la superpareja de Hollywood: Urbaneitor y Yolandeitor...



Aún Hollywood  no ha hecho una superproducción sobre ellos, pero cualquier día los llama la Marvel para pasar del cómic y del trail al celuloide, como grandes guerreros de las travesías de resistencia y de los ultratrails. El verlos aparecer aquí, fue como un descansillo del rodaje de su vida, entre guión y guión.



Dorsales, café... y a sus puestos... Como es bastante habitual, en mi saco, mi faceta "Footer-Trotter"... que es ir p'arriba...p'abajo haciendo eses y foteando todo lo que pillo, sobre todo a mis compis, a los barefoot de Montilla, paisajes, graffittis... etc.




La expedición del Montilla Running&Barefoot. Amigos por doquier que Alo y las kabras no paramos de hacer continuamente.

Y también selfies...



Un evento sin al menos una selfie, no llega a ser ni siquiera un evento. Es como si no exisitiera...


Una vueltecita al pueblo... y caminito a la presa de El Salto...  subes y bajas... Esther mandándonos callar, atravesamos el río y volvimos. Allí nos cruzamos con Yolanda, con esa alegria que tiene.




Parte de los neutros, sin el neutro más importante. Se le echó de menos...


Mi victoria fue conseguir que Esther se sintiera bien... Yo me sentí llena de energía, creo que de 10 hice 12... Jajajá... Pude correr más rápido, pero no, más contenta...



Las 5 Kabras con versión multicolor de la Barefoot y el traje de guerra.


Nos dieron una camiseta de color morado, como la toga de Boticaria, y me encantó... 

Una buena mañana... en muy buena compañía... («¿Se puede pedir más?»)*


ALO Gª MARTÍNEZ.




Las poses de las divas con su camiseta morada.


       II CARRERA POPULAR. Domingo 1-3-2015. 10:00 Pedro Abad. 10 Km
           Yolanda López,0:58:52 C-VetAF 8ª Gral 214/28F 
           José A. Urbano, 0:58:53 C-VetCM 21º Gral 199/170M
           Esther Agüero, 1:02:37 C-SenAF 8ª Gral 214/37F
           Manolo Luque, 1:02:39 C-VetBM 34º Gral 215/177M
           Alo García, 1:02:41 C-VetAF 9ª Gral 216/38F

jueves, 12 de marzo de 2015

ULTRATRAILS Y SALUD DEL CORREDOR

Entrevista al Dr. Daniel Brotons, médico especialista en ultratrails, por Alex Pérez Caballero, publicada en El Piscolabis.


El Dr. Daniel Brotons es uno de los médicos del deporte que más sabe de ultratrails en nuestro país. Lleva el control médico de Núria Picas, Bea García, Tòfol Castanyer, Kílian Jornet y un sinfín de corredores de montaña, por lo que su profundo conocimiento de esta disciplina deportiva está fuera de toda duda.


 El Dr. Brotons revisando las capacidades fisiológicas de Kílian Jornet.


La conversación se lleva a cabo en una de las consultas en las el Dr. Brotons controla médicamente a los deportistas que pasan por sus manos. Nos encontramos en la Residencia Blume, en Esplugues de Llobregat (Barcelona). Empezamos la charla mientras nos tomamos un café, en el despacho de su consulta.

Dr. Brotons, ¿nos puedes dar tres consejos básicos para los corredores de ultratails?

1- Mucho sentido común. En la montaña debe ser una de las principales habilidades a desarrollar.

2- Una excelente preparación física. Incluye una experiencia acumulada de conocimiento sobre correr grandes distancias con desniveles importantes. 100 km y 8.000 metros de desnivel positivo no están al alcance de cualquier persona. Un buen entreno nutricional se debe incluir en la preparación física.

3- Control médico. Debemos tener el máximo de garantías de que nuestro cuerpo está preparado para asumir un esfuerzo tan grande como es participar en una prueba deportiva tan exigente, un examen cardiovascular, un examen bioquímico y metabólico, un examen del aparato locomotor y una historia clínica-deportiva que ayude a detectar posibles problemas aparecidos previamente en competiciones o entrenamientos.


SEGUIR, PARAR O ABANDONAR

Los retos que se plantean los corredores de montaña deben ser coherentes con las posibilidades reales de conseguirlos. Ser finisher a cualquier precio puede tener consecuencias graves para la salud. Hay que relativizar mucho y convencerse de que un abandono no es un fracaso, de que es un paso más en el auto conocimiento y en el control de una situación. Hay que tener suficiente humildad para saber aceptar que no siempre podemos hacer lo que nos proponemos, y que decidir abandonar nos enriquece como deportistas y como personas.

El Dr Brotons dice:

Cuando nos ponemos a correr, las endorfinas fluyen y realizan su función, bloqueando muchas sensaciones negativas que en otras circunstancias interpretaríamos como un peligro para nuestra integridad. Es posible que este hecho no nos ayude a que el sentido común se exprese correctamente. Las endorfinas, a veces pueden jugarnos una mala pasada. Nunca hay que bajar la guardia, aunque nos sintamos bien.

Los corredores de montaña más experimentados, amateurs, incluso los profesionales, si se tienen que retirar, se retiran. No pasa nada. Es importante que los compañeros de entreno o de competición estén atentos a las posibles señales físicas poco habituales. Y que nosotros estemos atentos también a ellos. Hay que conocerse a uno mismo y conocer al compañero o compañera de carrera. En situaciones de sobreesfuerzo, a veces se distorsiona mucho la percepción de las propias sensaciones, no correspondiendo con el estado físico real. Por eso es importante correr en compañía.

¿Cuáles son los síntomas físicos que nos indican la obligatoriedad de pararnos?

· un problema de aparato locomotor, como dolor articular por una torcedura de tobillo, o una sobrecarga en las rodillas,

· una sensación de sufrimiento físico excesivo, por encima de lo que uno está acostumbrado. que puede traducirse en demasiado frío (hipotermia) o demasiado calor (golpe de calor) que no hay manera de controlar, incluso vómitos

En este sentido, el Dr. Brotons indica que si tenemos un desmayo en el transcurso de una carrera, nuestra decisión inmediata tras recuperar la consciencia debe ser abandonar. Y si esto le ocurre a un compañero de carrera debemos pedir ayuda y convencerlo de que ese no es su mejor día, y que abandone para evitar problemas mayores. Sin excusas.

Cualquier sensación no habitual debería ponernos sobre alerta. A veces, una parada de 5 ó 10 minutos puede ahorrarnos más de un susto. Cambiarnos de ropa, bajar el ritmo o ponernos a caminar, hidratarnos (sin exceso), todo puede ayudar. Si nuestras sensaciones negativas no desaparecen y permanecen o aumentan, deberíamos considerar seriamente la posibilidad del abandono.

Hay carreras donde los médicos pueden actuar como comisarios de salud, donde tienen potestad de poder retirar el dorsal a un corredor si lo consideran oportuno, con el objetivo de evitar problemas graves de salud en los deportistas. No se trata de cumplir una normativa de carrera de per se, se trata de evitar problemas graves de salud, incluso de salvar vidas.


SOBRE NUTRICIÓN E HIDRATACIÓN

Un buen deportista debe conocerse muy bien. Los alimentos o bebidas que pueden ser adecuados para uno pueden causar una gastroenteritis en otro corredor. El plan de entrenamiento debe contemplar la hidratación y la nutrición. De la misma manera que entrenar la condición física no es ponerte a correr por la montaña cuanto más mejor, entrenar la hidratación no es beber el máximo que admita nuestro estómago y entrenar la nutrición no es comer mucho atiborrarnos de geles y barritas. Se han de buscar las mezclas entre el agua y la bebida isotónica que sean mejor toleradas. Hay mezclas que no se aceptan bien por tardar en vaciarse mucho del estómago, lo que puede provocar cierto malestar. Muchos corredores optan por llevar un botellín con agua sola y otro con bebida isotónica, y van combinando las dos bebidas.

¿Cuáles son los mejores consejos que nos puedes dar sobre la hidratación?

Hay que incidir en el estado de hidratación antes de la salida, un tema que muchos corredores descuidan. Empezar a correr en euhidratación (estado de hidratación correcto), facilita que la ingesta de líquidos que vayamos haciendo en el transcurso de la carrera cumpla sus objetivos. Remontar una deshidratación en carrera es más complicado. Se piensa mucho en los depósitos de glucógeno-glucosa muscular pero no en el estado de hidratación. Es muy importante esforzarse en este tema. Se ha de tener un hábito correcto de hidratación en carrera y conocer cuales son las pérdidas que solemos tener por sudoración o transpiración, para compensarlas de forma adecuada.

Es importante saber cual es la alternancia a seguir entre la ingesta de agua, de agua con sales o de agua con glucosa/fructosa. Pasarnos en la ingesta de líquido puede llegar a “encharcarnos” y provocar una hiponatremia. Se trata de una dilución excesiva de iones en el organismo. Con mucha frecuencia hay corredores que tienen hiponatremia, que sin llegar a ser una aguda (causaría mareo o confusión mental, entre otros problemas) si puede condicionar el correcto funcionamiento de nuestro organismo. El organismo puede sufrir efectos más graves debidos a una deshidratación que a la una mala nutrición. Los dos aspectos son claves en el rendimiento y la salud, pero una deshidratación es más crítica.


SOBRE LA RECUPERACIÓN

Explica el Dr. Brotons que se encuentra a menudo con casos de mala recuperación. Para él, es una evidencia de consulta. Acuden a verle muchos corredores, de entrada con unas condiciones físicas más que correctas, incluso muy buenas, que tienen problemas médicos después de las carreras. Hay deportistas con corazón de atleta, bradicárdico (40 lpm en reposo) y que tolera muy bien los esfuerzos importantes. Pero que en ocasiones se pueden sobreentrenar, lo que les lleva a recuperarse más lentamente.

En algunos casos sucede que, pasadas unas horas después de la carrera, incluso una vez ya en casa, la pareja o familiares del corredor o corredora han tenido que llamar al servicio de urgencias por desmayos o sensación de fatiga muy exagerada, producto de una típico síncope vasovagal, con una bajada de la tensión arterial muy exagerada, producto del sobresfuerzo.

¿Qué es lo mejor que podemos hacer tras una carrera?

1- Hidratación.

2- Comer suave y no demasiado abundante.

3- Paseo o estiramientos.

4- Prohibido spá, jacuzzi, saunas,…, pues se acentúa el sistema parasimpático, con una vasodilatación periférica que aún cae más, cosa que en ningún momento nos interesa.

5- Masaje adecuado, incidiendo especialmente en la zona afectada. El/la masajista, cuando hable con el deportista para su valoración, debe decidir si es más adecuado un masaje de retorno venoso, de drenaje linfático, analgésico, superficial, profundo, etc..

El Dr. Brotons también aconseja que cuando se acabe una carrera, es importante tomar una bebida energética con caféina, una Coca-Cola, un café,…, con el objetivo de evitar una bajada de tensión arterial importante. Esto se debe a que hay una acentuación del sistema parasimpático sobre el simpático, que con los efectos estimulantes de la cafeína, quedan compensados.



Kilian y SuperPaco. Dos monstruos.


ENSALADAS MULTICOLORES

El menú de recuperación debe ser muy completo a nivel vitamínico y mineral (micronutrientes). Ensaladas con muchos colores nos indican que la variabilidad de micronutrientes es la necesaria. Estas sustancias actuan como cofactores en multitud de reacciones anabólicas, por lo que un déficit en el momento de la recuperación puede bloquear un proceso metabólico imprescindible en, por ejemplo, la regeneración de tejido muscular.

Propuesta de menú de recuperación (transcurridas 2 ó 3 horas tras la prueba y sin problemas gastrointestinales)

· Consomé de mijo.

· Ensalada variada: lechuga, canónigos, remolacha roja, zanahoria, pimiento, tomate, olivas y atún.

· Cuscús con verduras y tiras de pollo cocido o huevo duro.

· Yogur o kéfir con miel.

· Pan.

· Café o té.

· Agua. Zumo o refresco.

El Dr. Brotons hace especial hincapié en recomendar la remolacha roja. Es un alimento que contiene ciertos fitonutrientes con un marcado efecto vasodilatador, muy útil como alimento recuperador. Un zumo de remolacha roja es perfecto. Es un precursor del óxido nítrico, tiene un efecto muy parecido a la arginina, aminoácido que se incorpora frecuentemente en los productos recuperadores.


LA CERVEZA

Con la controversia sobre la conveniencia de beber o no cerveza después de un gran esfuerzo, el Dr. Brotons opina que, de entrada, como mínimo hay que dejar pasar una o dos horas antes de su ingesta. El déficit calórico después de una carrera es impresionante, por lo que una bebida que aporte calorías, bienvenida es. Y también hay que considerar que el acto social de beberse una cerveza en compañía, es un fantástico recuperador.

¿Cerveza con alcohol o sin?

Mejor sin alcohol. En el maratón de Berlín la ofrecen a los finishers. Aunque de hecho, la cantidad de alcohol que contiene, si sólo tomamos una, no debe interferir en absoluto en el proceso de recuperación post-carrera. Mejor que el vino, que puede generar más vasodilatación periférica.

Si no hay ningún problema hepático que lo desaconseje consumir una cerveza post carrera no debe causar ningún problema. Ni que decir tiene, que si no nos gusta la cerveza, tampoco es obligatorio beberla.


CATABOLISMO Y ANABOLISMO

La recuperación hormonal después de un sobreesfuerzo, o lo que es lo mismo, restablecer un funcionamiento hormonal normal, no está demasiado estudiada. La normalización hormonal puede condicionar mucho que la recuperación cardiovascular y locomotora sea más o menos rápida. En algunos corredores puede ser muy rápida y en otros más lenta. No se conocen en profundidad muchos de los mecanismos que la regulan.

Correr una ultratrail es un proceso absolutamente catabólico (cortisol). El sistema hormonal anabólico (testosterona) precisa activarse lo más rápidamente posible para que la recuperación sea la adecuada. Se estima que a partir de 48 h se empiezan a normalizar los niveles hormonales. Aunque existe mucha variabilidad individual.

La rabdomiolisis, la destrucción de las fibras musculares con edema, genera un balance nitrogenado negativo. Hay personas que destruyen mucho tejido muscular y hay personas que no tanto. La suplementación (BCAA) puede ayudar a controlar un poco estos procesos catabólicos. Los alimentos ricos en vitamina B son muy interesantes para estimular el metabolismo anabólico. Cuando hay un exceso de destrucción muscular, la glutamina es un aminoácido a tener muy en cuenta. En los grandes quemados, es un aminoácido que suministra por vía parenteral y en gran cantidad, pues se ha visto que su aporte favorece la cicatrización y curación de los tejidos afectados.


KÍLIAN JORNET, LA EXCELENCIA DEPORTIVA

Kílian Jornet es el deportista con un mayor autoconocimiento de su organismo que he conocido y valorado. Y evidentemente, un gran conocedor de sus posibilidades físicas. Sabe interpretar perfectamente las señales de su cuerpo y eso le permite gestionar cualquier situación que le surja en el transcurso de una carrera. Sabe reconocer el límite de no comer y de no beber, y rendir al máximo en una prueba.

La periodicidad de la ingesta de alimento o bebida que hace Kílian en el transcurso de una carrera es la adecuada, ni más ni menos de la que necesita. Haber estado inmerso en el medio natural desde su niñez le ha permitido desarrollar esa sensibilidad que, sin duda alguna, le hace diferente.

El hecho de que Kílian sea quien es hay que agradecérselo a sus padres, que lo criaron en plena montaña y le han propiciado la oportunidad de desarrollar sus instintos y su gran inteligencia como montañero, como deportista. Todo eso no se aprende en ningún libro, ni en ningún cursillo y menos en ninguna universidad.

Fisiológicamente, Kílian Jornet ha generado una base impresionante al caminar, correr, trepar, etc…, desde siempre, desde su primera infancia. Tiene un fondo de fuerza muscular y de resistencia aeróbica que lo hacen único, tolerando impresionantes cargas de trabajo en los entrenos, lo que se traduce en poder conseguir un nivel de rendimiento en las competiciones o los retos que se propone prácticamente inigualables.



 La base física de Kílian Jornet es, sobre todo, ambiental y familiar. Aquí vemos a Kílian caminando en Laponia con paso decidido entre Naila, su hermana, y Nuria, su madre.


En elPiscolabis explicamos en su día aspectos de la niñez de Kílian que ayudan a entender quién es y cómo ha llegado a ser un deportista tan completo. También explicamos en otro artículo de elPiscolabis aspectos sobre la normalidad de la alimentación de Kílian. Su capacidad psicológica para gestionar el esfuerzo físico es impresionante, producto de un aprendizaje previo y de su gran ambición por la excelencia deportiva, lo que le ha llevado a progresar hasta el punto donde ahora se encuentra. Su corazón, su cabeza y sus piernas funcionan en absoluta armonía.

Es seguro que ha tenido muchos “sustos” al arriesgar demasiado. Siempre estando en el límite. Eso sí, nadie le ha regalado nada, Kílian está donde está producto de su trabajo y esfuerzo. Kilian disfruta al máximo en cada proyecto o carrera que se plantea. Eso le hace llegar al límite si es necesario. ¿Dónde está el límite de Kilian? No lo sabemos. Quizás ni el mismo lo sabe.

Una de las cosas que ha aprendido a lo largo de los años es lo importante que era la recuperación para poder rendir al máximo nivel. Durante mucho tiempo ha estado empalmando temporada de esquí de montaña con temporada de carreras de montaña. Acababa una y comenzaba otra. Ahora ha aprendido que debe respetarse el timing que el cuerpo necesita para una correcta recuperación fisiológica y psicológica. En el transcurso de una semana, Kílian ha llegado a pasar de un escenario absolutamente verde, corriendo en una prueba de kilómetro vertical en los Alpes a una ultratrail como la Transvulcania, con unas condiciones de humedad y calor muy duras. Esa capacidad de adaptación lo hace también diferente. Se puede plantear correr dos ultratrails al mes sin ningún problema. Tiene unos recursos de recuperación física y mental excepcionales. Y si sufre más de lo debido, también toma las medidas necesarias.


RESPECTO A LA POST-CARRERA

Hablamos sobre lo que pasa después de una carrera, y como una gran fatiga y una mala recuperación modifica el estado de ánimo, las ganas de hacer las tareas que habitualmente no nos cuestan tanto, la falta de “chispa”. No se trata de una depresión post-carrera, se trata de una modificación de ciertos parámetros hormonales y de niveles de neurotransmisores que alteran nuestro normal funcionamiento neurológico.

Tras una ultra es muy difícil conciliar un sueño profundo y reparador. Un sobreesfuerzo modifica sobremanera el patrón de descanso nocturno. Este hecho forma parte de los mecanismos de recuperación. La calidad del sueño es fundamental para potenciar los procesos de recuperación. El insomnio es un mal muy extendido en la población deportista. Hay muchos suplementos dietéticos que buscan, de alguna manera, inducir e incidir en la calidad del sueño.


PATOLOGÍAS MAS FRECUENTES EN LAS ULTRA-TRAILS

· APARATO LOCOMOTOR. Esguinces de tobillo o rodilla, tendinitis rotulianas. Pie: tendinitis tibial anterior o posterior, de Aquiles, Fascitis, Fracturas por estrés, en la tibia sobre todo, derivada de una periostitis cronificada. Suelen ser todas patologías por sobrecarga, por sobresolicitación. La condropatía rotulaniana, debido a que en las bajadas la rotula es bloqueada por el bloqueo excéntrico que hacen los cuádriceps, absolutamente natural y necesario, impactando repetidamente la rótula con la tibia, con la consiguiente inflamación del cartílago. Si además la alineación de la rótula no es la adecuada, el impacto aun puede ser mayor y más traumático. Ese cartílago debe recuperarse de forma natural. Y si no lo hace adecuadamente puede deberse a que los procesos de recuperación no estén funcionando bien. RECOMENDADO EL USO de BASTONES, siempre.

· APARATO CARDIOVASCULAR. Un sobreesfuerzo es generador de arritmias cardiacas que se acaban solucionando por si mismas cuando el corazón se recupera del esfuerzo. Los desequilibrios iónicos pueden provocar también algún tipo de desajuste cardiaco, pero que normalmente se acaba solucionando al restablecerse los niveles normales de iones.

· TRASTORNOS GASTROINTESTINALES. El aporte de una cantidad ingente de azúcares en el transcurso de la carrera suele provocar en muchos corredores diarrea, al haber un bloqueo en la absorción de dichos azúcares. Se trata de la típica diarrea osmótica del corredor. Importante que los productos utilizados en el transcurso de la carrera sean una mezcla de fructosa y glucosa, o incluso contengan alguna maltodextrina (polímero de glucosa) para evitar dicha saturación. La bebida demasiado fría o muy caliente, o algún alimento convencional que se nos indigeste, puede ser fuente de gastroenteritis.


LOS AVITUALLAMIENTOS

El Dr Brotons dice que, en general, están bien diseñados. Es importante que haya, aparte de frutos secos, plátano y azúcares de todo tipo, pequeños bocadillos u otros alimentos más sólidos que puedan venir de gusto comer, siempre de fácil digestión. En el diseño de los avituallamientos se debe pensar en el “grueso del pelotón” de corredores, en los que van por detrás o muy por detrás de los superatletas que pasarán en las primeras posiciones.

Es muy importante dónde y con qué frecuencia se ponen los puestos de avituallamiento. A veces un determinado perfil hace imposible que se pueda colocar un avituallamiento en una ubicación determinada. Aunque no hay que descuidar la complicidad que se establece entre los corredores y los organizadores, que ya cuentan con que se llevará un determinado número de “suministros nutricionales” para poder afrontar determinadas partes del recorrido sin avituallamientos en bastantes kilómetros.

En un maratón como el de Barcelona, en el último tramo se coloca un avituallamiento cada 2 ó 3 kilómetros. El Dr. Brotons cada año participa en un maratón, por lo que conoce muy bien la idiosincrasia de este tipo de pruebas.

En una ultratrail no es viable situar tantos avituallamientos, ni por organización, ni por concepto.


¿ASFALTO O MONTAÑA?

Existe la eterna discusión entre los corredores sobre qué genera más problemas médicos, si correr por asfalto o por montaña. El Dr. Brotons contesta rápido y claro: todo es riqueza psicomotora, todo suma. Pero desde el punto de vista articular es más duro correr por montaña. En general, correr por montaña debería hacerse después de haberse iniciado en el mundo del asfalto. Aún así, por sus características personales, hay deportistas que tienen más problemas de aparato locomotor corriendo por asfalto que por montaña, o al revés. En asfalto el impacto es más duro pero se tolera mejor. Se tiende a sobreentrenar más en asfalto que en montaña, a que la carga de trabajo sea mayor. En montaña se suelen contabilizar las horas de entreno. En asfalto los kilómetros semanales. Esa diferencia sobre el control de la carga de entreno puede inducir a entrenar más de lo debido en asfalto.


SOBRE EL ENTRENO EN AYUNAS

Si se sigue una alimentación correcta y ante un entreno normal, no extenuante, salir a correr en ayunas puede ser positivo. De esa manera se entrenan las capacidades de obtención de energía en unas condiciones muy similares a las que se puede encontrar el organismo en muchos momentos de una ultratrail. Una salida en ayunas vacía aún más los depósitos de glucógeno muscular, lo que permite rellenarlos de forma más importante. Al haber una segregación mayor de insulina se inhibe el metabolismo de los ácidos grasos, pero una vez se acaba el glucógeno, sí que los ácidos grasos pasan a ser la principal fuente energética. Es aconsejable para las personas que corren ultratrails que hagan entrenos en ayunas, pero siempre de tipo “ligero”. Y llevando algo de comer, por si se produce una hipoglucemia, poder corregirla.


SALUD CARDIOVASCULAR EN LAS ULTRAS

Los hipertensos tienen que tener especial cuidado, aún estando controlados con fármacos, si practican ultratrails. Tienen que ser muy cautos con la hidratación y con la fatiga, que les pueden hacer disparar la tensión. La actividad física genera arritmias de per-sé. Por eso, se hace una prueba de esfuerzo, para analizar el comportamiento cardíaco ante un esfuerzo intenso y prolongado. Un ultrafondista es importante que se haga una prueba de esfuerzo máxima, no submáxima. Clásicamente, en una prueba de esfuerzo, cuando se llega al 85% de la frecuencia cardíaca máxima teórica, no se suele forzar más. En pruebas de máximo esfuerzo he detectado bastantes problemas, tanto arritmias como otro tipo de anomalías cardíacas.

¿Dónde nos tenemos que hacer una prueba de esfuerzo? 

Una prueba de esfuerzo para un deportista sin antecedentes de patología cardíaca, debe hacerse en un servicio de medicina del deporte, por un especialista de medicina del deporte. Un deportista con problemas previos o antecedentes familiares de cardiopatía, directamente en una unidad de cardiología, por un cardiólogo.


DIABETES Y ULTRATRAILS

Los diabéticos deben conocer mucho su enfermedad. Hay corredores que antes de hacerse la glucemia ya saben a qué nivel de glucosa está su sangre. Lo que tiene que hacer un diabético es siempre ir acompañado y que su compañero, o compañera, sepa cómo actuar en caso de hipo o de hiperglucemia. Las glucemias pueden ser constantes. Una deshidratación o cualquier tipo de descompensación metabólica es mucho más crítica para un diabético que para un no-diabético. Deben ser regulares en sus horarios de entreno y muy prudentes en las horas de descanso, para que no tengan una hipoglucemia mientras duermen.

El Dr. Brotons dice sobre los diabéticos:

Yo les admiro, pues han sido capaces de crear un escenario alrededor de la diabetes y el deporte que les ayuda muchísimo a normalizar su vida, llegando incluso a competir a muy alto nivel. Incorporar el deporte en el diabético es fundamental para el control de la enfermedad.

A veces hay diabéticos que, por el motivo que sea, están mal compensados y les cuesta muchísimo controlar su diabetes rebelde. Estas personas deben tener especial cuidado en la práctica deportiva.


MINIMALISMO EN LA MONTAÑA

Practicar un deporte en el medio natural a veces nos evoca épocas pretéritas, a integrarnos en la naturaleza buscando cierta conexión con nuestros ancestros. A nivel de alimentación podemos hablar de la controvertida paleodieta. A nivel de calzado, las fivefingers, o incluso correr descalzo, es una práctica relativamente extendida.

¿Qué nos puedes decir sobre el pie?

La musculatura del pie se fatiga muchísimo en una carrera ultratrail. Tras un intenso y prolongado esfuerzo el arco plantar del pie cede, produciendo una distorsión biomecánica que pueden dar lugar a toda una serie de patologías: periostitis, fracturas por estrés, tendinitis, fascitis, etc… No está mal pensar en correr descalzo (por unas superficies seguras y controladas, claro) o con un calzado minimalista como forma de entrenar esa musculatura del pie de cara a poder soportar una ultratrail con más garantías de que no aparezcan lesiones. Al correr descalzo la entrada del pie es más fisiológica, no se talona tanto, la alineación tobillo-rodilla-cadera es más lineal, la cadencia es mejor, etc..

Pero no se trata de correr descalzos por la Avenida Diagonal de Barcelona. Correr 20 ó 30 minutos descalzos por un prado de montaña, o por la playa, puede ser un ejercicio tremendamente bueno para los pies.




Daniel Brotons, también es un deportista de montaña. 


El mensaje final del Dr. Brotons explica muy bien su filosofía como profesional de la salud:

En general, los médicos solemos tender a ser conservadores en nuestras recomendaciones. A veces, merece la pena asumir cierto riesgo para poder mejorar el grado de salud y la calidad de vida de nuestros pacientes. En la medicina deportiva tendemos a poner el cuerpo un poco más al límite, con el beneficio que eso puede suponer para la salud.

Dr. Daniel Brotons, gracias por tus sabios consejos.

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